Ana Raquel era una madre primeriza de Elvas que había decidido, como tantas otras, que su hijo naciera en Badajoz. Convirtiéndose así en otra parturienta elvense, de las casi 300 que vienen a Badajoz a dar a luz cada año. Ana Raquel sólo temía una cosa: que en el paritorio no la entendieran. Por eso, antes de dar a luz no sólo hizo los ejercicios previos al parto, sino que tiró de diccionario y aprendió frases y términos para que no hubiese médico o matrona que no supiese que pasaba por su cabeza. En portugués el verbo empujar/empurrar no significa lo mismo que en castellano a la hora de dar a luz, ellos lo denominan 'fazer força'. Así que le tocó aprender que cuando la matrona le decía «empuja», le estaba en realidad diciendo «faz força».
edição:Velho Conselheiro Ze de Mello
a
2.11.10
Etiquetas:
SOCIEDADE
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1 comentários:
Sócrates levou-nos a Materninade.
A Câmara tossiu, mugiu...
e o Senhor Presidente não se demitiu!
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